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Stanpa impulsa el bienestar de pacientes oncológicas en más de 80 hospitales con el programa “Ponte guapa, te sentirás mejor” de la Fundación Stanpa

Stanpa impulsa el bienestar de pacientes oncológicas en más de 80 hospitales con el programa “Ponte guapa, te sentirás mejor” de la Fundación Stanpa 

 

Empresas cosméticas y voluntariado se unen para convertir el cuidado de la piel en una herramienta de acompañamiento emocional durante el tratamiento oncológico. 

 

Con motivo del Día Mundial contra el CáncerStanpa destaca el impacto del programa “Ponte guapa, te sentirás mejor”, una iniciativa de la Fundación Stanpa que acompaña a mujeres en tratamiento oncológico en más de 80 hospitales públicos de toda España, promoviendo su bienestar emocional a través del cuidado de la piel y la imagen personal.  

Desde su implantación en España en 2012, el programa ha apoyado ya a más de 17.000 personas, ofreciendo talleres gratuitos, neutros y sin finalidad comercial, dirigidos por voluntarias profesionales de la belleza en colaboración con equipos sanitarios. 

El objetivo es claro: ayudar a las pacientes a reconocerse, reforzar su autoestima y afrontar el proceso oncológico con mayor fortaleza emocional. Según explica María Muñoz de Benavides, directora de programas de la Fundación Stanpa, el programa busca “acompañar a cada mujer para que pueda decidir cómo quiere verse y cómo quiere sentirse en un momento especialmente vulnerable”. 

 

Empresas comprometidas con el bienestar emocional 

A cada participante la Fundación le hace entrega de un neceser solidario, compuesto por productos de maquillaje y cuidado de la piel que son donados por las más de 30 compañías cosméticas que forman parte de la Fundación como patronos o colaboradores. 

 

Desde el patronato, Juan Matji, presidente de Cantabria Labs, destaca: “Apoyar este programa es una manifestación clara de nuestro valor de cercanía: estar al lado de quienes más lo necesitan. Cuidar no es solo tratar la enfermedad, sino acompañar a la persona en todo el proceso”.  Por su parte, Cristina Vaquero, Head of Climate & Communities Sustainability Manager de L’Oréal Groupe, subraya que “restaurar la imagen personal es ayudar a restaurar la identidad y la autoestima. La sonrisa de una paciente al verse en el espejo es nuestro KPI más valioso”. Ambos coinciden en que la colaboración sectorial es clave para generar un impacto social real y sostenido. 

 

El valor del voluntariado 

El programa se apoya también en una amplia red de profesionales que colaboran de forma altruista en los hospitales. Agus San Valentín, voluntaria de la Fundación Stanpa desde hace más de ocho años en la Comunidad de Madrid, lo vive en cada sesión:  “Llegan con miedo y con dudas, pero poco a poco se van abriendo. Ver cómo cambian durante la sesión es maravilloso. Aprendes lo que es la resiliencia”. Su objetivo es crear un espacio de desconexión, cercanía y normalidad en medio del tratamiento: “Intento ir con alegría y hacer que pasen un rato diferente, que se olviden por unos minutos de todo lo que llevan encima”. 

 

La voz de las pacientes 

El impacto del programa se refleja especialmente en la experiencia de las participantes. Marta de los Ríos, paciente oncológica, recuerda su paso por el taller como un antes y un después: “Me ayudó a ver mi enfermedad desde otra perspectiva. No era solo estética, era el cariño, la empatía, sentirte acompañada”. Como ella, miles de mujeres encuentran en estos encuentros un espacio seguro donde recuperar confianza, energía y autoestima. 

 

Un impacto demostrado 

Los resultados avalan el valor del programa: 

  • El 92 % de las pacientes recupera la confianza en su imagen 
  • El 96 % considera muy útil el taller 
  • El 98 % lo recomendaría 

 Pero más allá de las cifras, el éxito se mide en pequeños gestos: sonrisas, conversaciones, miradas que vuelven a levantarse.   

 

Un modelo de colaboración con propósito 

“Ponte guapa, te sentirás mejor” es un ejemplo de cómo la colaboración entre fundaciones, empresas, voluntariado y sistema sanitario puede generar un impacto humano profundo y sostenido. No se trata solo de cuidar la enfermedad, sino de acompañar a la persona en todo su proceso: físico, emocional y social. En el Día Mundial contra el Cáncer, esta iniciativa recuerda que el tratamiento oncológico también pasa por sentirse escuchada, respetada y acompañada.